El Dragón de tres cabezas

Dibujo: El caballero Capitalista Revolucionario se enfrenta al Dragón moderno de las tres cabezas. Artista: Z Atlas.

La relación con el absoluto

Absoluto es lo desligado, aquello que no está determinado por relaciones sino por sí mismo. Para los liberales, el absoluto es el individuo, y en esta sociedad moderna eso ha llevado a una “humanización” del absoluto, “en Fichte, es el “Yo”; en la filosofía de Hegel, aparece como lo absoluto la razón universal (el espíritu absoluto); en Schopenhauer, es la voluntad; en Bergson, la intuición.” (diccionario soviético de filosofía 1965). Esto no siempre fue así, la relación con la idea de absoluto ha tenido varias etapas en la historia humana.

La primera y más natural relación del ser humano con el absoluto es la religiosa, de hecho, la misma palabra “religión” implica re-ligar, reconectar, mientras que lo absoluto implica necesariamente una desconexión, un desligamiento. Podríamos decir que la idea de absoluto y la idea de religión nacen juntas en tanto son interdependientes, hay “algo o alguien (Dios)” desligado (absoluto) y algunos que quieren religarse a él (entendiendo al/los “desligado/s” como creador/es de lo ligado).

Es evidente para el ser humano más primitivo que todo su entorno se encuentra relacionado entre sí, y que por lo tanto debe existir un algo o alguien no relacionado, alguien del que emanen/ sean creadas, las cosas que se relacionan, este conocimiento no es solo cierto sino también evolutivamente considerable, en tanto no hay antecedentes de un grupo humano que haya sobrevivido sin que su conducta se encuentre guiada por una idea de absoluto. Podemos decir entonces que la primera relación con el absoluto es a través del misterio, una relación de sometimiento a algo que es, en gran medida, desconocido.

El primer cambio en la relación de los seres humanos con la idea de absoluto se da con la venida de Cristo. El absoluto hecho hombre viene para revelarnos algunas cosas respecto de su padre, que Dios es uno y trino, que es todo justicia y al mismo tiempo todo misericordia, que su reino es de los pobres de espíritu y un largo etc. Si bien los profetas y antiguos hebreos habían recibido revelaciones considerables sobre el absoluto, y, al mismo tiempo, algunos filósofos griegos habían descubierto (usando la razón) algunas verdades del absoluto, la revelación cristiana aparece como la revelación final, como la religión última.

A partir de la venida de Cristo nace la iglesia católica (universal) destinada a organizar, mediar y expandir la relación de los seres humanos con el absoluto. Con el islam y Mahoma pasa algo parecido (en ningún caso similar) en tanto el “sello de los profetas” reclama como suya la revelación última del absoluto.

Pese al cambio recién mencionado, la relación con la idea del absoluto seguía siendo por medio del misterio, es más, tanto el islam como el catolicismo son religiones repletas de misterios asumidos como tales, partes de los dogmas que no se pueden explicar razonablemente, y que se aceptan por fe como misterios.

El siguiente cambio fundamental y que da lugar a la modernidad en un sentido teológico, es la reforma protestante, para esta ya no existen los misterios totales, los protestantes (en sus diversas variables) se basan en la “sola scriptura”, sólo la biblia tiene de por si todas las respuestas, es la palabra perfecta de Dios y solo consultando el libro se obtiene una revelación completa, además de relación personal e íntima con el absoluto. Este es un cambio fundamental en la relación del ser humano con el absoluto, ahora se pierde tanto el sentido de misterio(Dios esta revelado en su totalidad en el libro, nada hay que saber sobre el absoluto fuera del libro) y el sentido de humildad (el ser humano ya no se somete al absoluto, sino que se considera su amigo) la relación personal e íntima con el ser no-relacionado (absoluto) implica una liberación de los mecanismos planteados por los primeros cristianos para acceder a la gracia (conexión con Dios), como los eran los sacramentos y sus ritos, administrados por muchos siglos (y hasta la actualidad) por la iglesia católica. El protestante solo necesita el libro para saber todo lo que hay que saber de Dios y para relacionarse directa e íntimamente con él.

De aquí es fácil inferir lo que ocurrió después, si no existe autoridad para entender a Dios, mucho menos la debe haber para entender el mundo a nuestro alrededor, los grupos anticristianos que habían permanecido ocultos de la autoridad católica comenzaron a salir a la luz, masones, gnósticos, iluminados, etc… y se esforzaron por expandir una idea muy atractiva y engañosa, el endiosamiento de la razón, comenzando a establecer al absoluto dentro de la naturaleza misma del ser humano. El principal obstáculo de estas perniciosas y falaces ideas era, precisamente, la profunda fe cristiana de los pueblos, tanto de los engañados protestantes como de los fieles católicos. Es por esto que los primeros grupos subversivos contra la autoridad de Dios comenzaron a planificar las llamadas Revoluciones Liberales, comenzando con la Revolución Francesa y siguiendo con todo tipo de disturbios y matanzas criminales a lo largo del mundo cristiano, principalmente en los territorios ocupados por el Imperio Católico español. La consigna era clara, separar el poder político de la religión, establecer la libertad de credo y de expresión, y establecer repúblicas democráticas.

¿Cuál era la manifiesta intención de estos seres al eliminar el poder de los reyes y sacerdotes? ¿Por qué deseaban libertad de expresión? Pues claramente, para comenzar a expandir sin freno su mensaje de maldad y para elevar al ser humano a una categoría divina, la razón como única verdad.

No es impropio referirse a este culto de la razón como un absoluto en la forma de una religión, una religión atea que usaba incluso ritos y tenía su simbología. Poco queda de esta hoy en día, igual que poco queda del sistema político que construyeron, pero son paso fundamental para lo que vendría después.

La razón humana es una poderosísima herramienta, que ya era usada sin problemas por los seres humanos antes de ser endiosada por los modernistas, los avances en finanzas y banca se estaban realizando un par de siglos antes de la reforma protestante y varios antes del endiosamiento de la razón, la industria y el comercio estaban avanzando mucho antes de estos fenómenos también, pero,  estos avances, que,  por su propia naturaleza,  son exponenciales, comenzaron a dar importantes frutos justo en el preciso momento en que los modernistas expandían su discurso sobre la “diosa razón”(se llegó realizar ritos, levantar templos y componer escultura, pintura y oraciones cantadas para esta “diosa” modernista). Esto dio pie para que los modernistas se adjudicaran estos avances como claros “milagros de la ciencia”, descontando el hecho de que los principales precursores de los avances y descubrimientos, científicos y tecnológicos, eran, casi todos, creyentes cristianos.

Llegando al siglo XX la razón ya era una deidad hegemónica, las grandes mayorías le rendían tributo (lo supieran o no) en alguna de sus variantes ideológicas, la democracia liberal, el nacionalismo, el socialismo, el comunismo marxista, etc… pero de pronto vinieron dos guerras que pusieron el mundo entero de cabeza.

Las guerras mundiales no solo tuvieron el efecto político de eliminar el nacionalismo como discurso aceptado, también les mostraron a muchos que no siempre los “milagros de la ciencia” eran algo bueno, la bomba atómica y los campos de concentración no parecían ser los más bondadosos milagros de la nueva deidad, la posibilidad de extinción nuclear de la humanidad durante la guerra fría tampoco presentaba un futuro muy alentador.

Es en este contexto que algunos grupos de extrema izquierda desilusionados del comunismo comenzarían a minar la supremacía de la “diosa razón” y a establecer la enorme arbitrariedad que la supremacía de la razón implicaba, estos grupos comenzaron a dar forma a la “posmodernidad” como realidad sin absoluto, un mundo sin autoridad alguna, más que los caprichos emocionales y subjetivos de cualquiera, la libertad de expresión y de credo que usaron los modernistas para destruir el orden cristiano fue utilizado entonces para destruir el orden moderno, la verdad ya no importa, todo es intersubjetivo, son todo percepciones, el “¿qué piensas de esto o aquello?” se convirtió en “¿Cómo te sientes respecto de esto o aquello?”, hoy vivimos en un mundo sin absolutos, quienes creen en la razón reciben tantas burlas por anticuados y pasados de moda como los cristianos, la modernidad ha dado paso a un periodo de caos del que puede que la humanidad no sobreviva.

Del orden natural al absolutismo

A nivel político la reforma protestante generó un conflicto brutal por toda Europa, católicos y protestantes se enfrascaron en múltiples y sangrientas guerras. Mientras por el lado católico los filósofos escolásticos afirmaban el régimen natural con sus interpretaciones respecto del tiranicidio y el derecho a rebelión, los protestantes desarrollaban interpretaciones (equivocadas) del poder político que le otorgaban a los monarcas poderes por encima de la fe de sus súbditos y establecían el poder absoluto del monarca, poder que le vendría directamente de Dios por el solo hecho de ocupar el cargo, de acuerdo a una lectura literal y fuera de contexto de la  carta de San Pablo a los romanos (13,1).

Aclaraciones previas:

No es el objetivo de este texto caer en el error histórico de considerar la reforma protestante como la fuente del absolutismo, antes de la reforma habían existido monarcas absolutos como Athelstan en Inglaterra (927 después de Cristo) y sus sucesores hasta la carta magna (1215) o Go-Daigo (japón 1333 después de Cristo). Estos ejemplos de absolutismo previo a la reforma son bastante puntuales y reflejan el claro deseo de algunos monarcas de establecer el control total sobre la población. Por otro lado, no existe una relación directa entre la fe de los monarcas y su deriva absolutista, la mayoría de los monarcas absolutos fueron de fe católica (romana u ortodoxa) y sustentaron su poder total en la supuesta capacidad que les daba para combatir con mayor eficacia a los rebeldes protestantes (Luis XIII, por ejemplo). Siendo lo anterior cierto, a nivel ideológico los teólogos y predicadores de la reforma fueron los principales sostenes intelectuales del cambio general de los sistemas políticos del feudalismo y el foralismo al absolutismo.

Poder ascendente(natural) y poder descendente (moderno):

Durante toda la antigüedad y el medioevo las estructuras de poder han sido constituidas de forma ascendente, desde las familias que juraban lealtad a un señor, hasta las familias señoriales que iban dando su poder a señores superiores hasta llegar a un rey, incluso los modelos de la republica romana o la democracia ateniense se basaban en familias cuya organización era una unidad política primaria y que este se iba otorgando de manera ascendente hacia los cónsules y el senado mediante los votos de sus autoridades políticas(el pater). El absolutismo es el primer quiebre de ese esquema.

La modernidad comienza una transformación del reino, desde una organización política ascendente, descentralizada y de organización familiar, a una centralizada, descendente y de dicotomía individual/colectiva, donde, en lugar de ser familias las que se organizan (en función de sus creencias) para ir generando un poder político territorial, ahora son individuos que son gobernados directamente por un Estado y sus leyes.

El monarca absoluto ya no se reúne con los señores locales para discutir una norma o una política, para resolver si ir o no a la guerra o si cobrar unos impuestos o aranceles, ya no debe discutir con los gremios profesionales también estos asuntos y con las autoridades religiosas para comprender las aristas éticas de estas cuestiones. Si el monarca pre-absoluto no llegaba a acuerdo con los señores locales podía desencadenar guerras internas o quedarse sin tropas, si no llegaba a acuerdo con los gremios profesionales podía ver impedida la realización de obras públicas, la compra de armas u otras herramientas, y si no cuenta con la venia de los sacerdotes arriesga un alzamiento popular generalizado. Ahí donde el monarca pre-absoluto está limitado, el monarca absoluto es libre, el construye su estado con ministros, elegidos a voluntad por él, funcionarios y estructuras de poder descendentes que construyen normas y regulaciones que son aplicadas por un ejército profesional que responde al rey y no a señores locales, es más, los señores locales pierden su autoridad, ya no hay fueros, cantones o cabildos que generen poder local y, en muchos casos, elige a los miembros del clero.

El imperio español:

En la hispanidad el absolutismo cambió el sistema de fueros y cabildos por el de intendencias, la respuesta fue variada: en la península , luego de la invasión napoleónica, los liberales se aliaron con la monarquía para imponerle a esta condiciones de monarquía constitucional (un Estado a todos los efectos similar a la republica liberal, pero con un rey a la cabeza) mientras los defensores del antiguo régimen (fueros y cabildos) se plegaron a un noble que decía ser el verdadero heredero de la corona (Carlos) llevándose a cabo una serie de guerras civiles entre carlistas y liberales. Por otro lado, en los reinos españoles del continente americano(mal llamadas “colonias” en la actualidad), los liberales se alinearon con la causa independentista y republicana, mientras los defensores del antiguo régimen se aliaron a la causa realista, posteriormente, cuando en la península la monarquía se allanó a un régimen liberal de monarquía constitucional, los ex realistas intentaron aprovechar la reciente victoria de los republicanos independentistas para reproducir el antiguo régimen en los países americanos recién nacidos, eso llevo a dictaduras, guerras civiles y algunas efímeras monarquías como los imperios mexicanos.

La revolución americana:

El comportamiento absolutista de la corona Británica respecto de ciertos colonos americanos a finales del siglo XVIII, llevó a una revolución en la que liberales y conservadores crearon una república federada (EEUU), que conciliaba las demandas de los defensores del antiguo régimen y los revolucionarios que buscaban uno nuevo, esta revolución de alguna manera refleja la situación en la Inglaterra europea, donde el antiguo régimen coexistía armónicamente con un sistema modernizado. Los conflictos entre el antiguo régimen y el centralismo liberal-republicano se pusieron de manifiesto casi un siglo más tarde y desembocaron en una guerra civil, donde unionistas representaban a la república con poder centralizado y los confederados la supremacía del poder local aristocrático (antiguo régimen).

Absolutismo Francés:

Luego de que Luis XI venciera a la “Liga Del Bien Público” encabezada por el gran aristócrata Carlos el Temerario (bisabuelo de Carlos I de España y V de Alemania), comenzaría un proceso de centralización del poder durante la segunda mitad del siglo XV y el XVI.

La corona francesa incluso intentó impedir que los sacerdotes y obispos franceses asistieran al concilio de Trento, de esa manera impidiendo su carácter de ecuménico (dentro del catolicismo).

Una muestra del absolutismo salvaje que se estaba gestando lentamente, la tendría Henrique IV, el cual no solo estableció una redistribución de riqueza con sus leyes “alimentarias” sino que también, y yendo en contra de los poderes locales, estableció la libertad de culto en todo el reino, pasando por encima de La Iglesia y de los nobles, comenzando a gobernar él a los franceses directamente (apoyado en la burguesía) y a saltarse las estructuras intermedias que caracterizan al poder ascendente.

Desde el alzamiento de la “Liga Del Bien Público”, cada alzamiento aristocrático y/o de cuerpos intermedios en Francia fue aplastado por la monarquía, que ya no llamaba a las cortes ni a los Estados generales, y gobernaba para sí misma.

El Hijo de Henrique IV, Luis XIII va a mantener y acrecentar la tendencia absolutista de los monarcas franceses, en esta ocasión de la mano del Cardenal de Richelieu. En lugar de excusar su enorme y creciente poder sin contrapesos, en alimentar a los pobres y dar libertades a los enemigos de la iglesia (como había hecho su padre), lo hacía en la lucha contra los enemigos de la iglesia, quienes, convenientemente, se alzaron en su contra en varias oportunidades, dándole la chance de aplastarlos sin necesidad de ser él el perseguidor.

La humillación a los nobles fue una política constante, Luis XIII no cesó en despojar unilateralmente a los nobles de grandes porciones de su autoridad local, transfiriéndola a sus funcionarios.

A pesar de combatir a los enemigos de la iglesia en su territorio, Luis XIII hizo alianza con el bando protestante en las guerras religiosas, esto por la animadversión que le causaba la familia Habsburgo y por su simpatía política por los monarcas protestantes, los cuales también estaban acumulando y concentrando poder por encima de las autoridades locales.

Luis XIII era casi seguramente homosexual, y, luego de más de dos décadas con su esposa, lograron concebir a un heredero, Luis XIV, quien se declararía a sí mismo “sol” (Dios) y culminaría la obra tiránica de destrucción de todo cuerpo social intermedio, de todo poder humano ascendente y se proclamaría rey absoluto, únicamente por el poder descendente venido de Dios.

La casa real francesa (los Borbones) arrebatarían el imperio español a los Habsburgo, durante la guerra de sucesión (a principios del siglo XVIII) y sería esta casa real la que comenzaría a reformar el imperio hasta llegar al sistema de intendencias (finales del siglo XVIII) en cual desencadenaría los sucesos estudiados anteriormente (bajo el título “El imperio español”) además de expulsar a los jesuitas e instituir la ley sálica (clave en el conflicto carlista).

El despotismo ilustrado:

Algunas de las expresiones más tiránicas del sistema absolutista se pueden ver en los llamados “déspotas ilustrados”. La ilustración fue un periodo de la intelectualidad que se basó en cuestionarse lo preestablecido, a juicio de este autor, este periodo comienza ya con la reforma protestante y las monarquías absolutas, pero el periodo de más intenso cuestionamiento de la naturaleza de las conductas e instituciones humanas sería el siglo XVIII.

Los intelectuales abrieron una caja de pandora, “¿y si damos por hecho que todos nuestros antepasados eran unos estúpidos y nosotros por alguna razón somos unos genios?” Algo así: bueno, la ilustración es un proceso intelectual similar al que se está  viviendo hoy en día con la llamada “deconstrucción”.

Los ilustrados dudaban de la existencia de Dios o de la validez de las jerarquías, dudaban de el orden social, económico, religioso y político que existía hasta ese momento.

La herramienta de ese pensamiento crítico era la Razón, que como vimos en páginas anteriores, llegó a convertirse en una especie de divinidad adorada por los ilustrados.

Algunos monarcas absolutos, entre los que destacan Catalina “la grande” de Rusia y Federico “el grande” de Prusia, comenzaron a dejarse aconsejar por estos “intelectuales” que pretendían, desde su razón, crear el mundo desde cero, alterándolo todo.

Estos monarcas llevaron a cabo políticas proto-comunistas, proto-fascistas y proto-liberales auspiciadas intelectualmente por pensadores franceses masónicos a los que estos monarcas auspiciaban a su vez financieramente.

La Revolución Francesa:

Efectos de la monarquía absoluta:

En ninguna parte se sintieron tan fuertemente los nefastos efectos de la monarquía absoluta como en el reino de Francia, los monarcas hacían uso de su poder ilimitado para dar rienda suelta al gasto público, cargando directamente al pueblo con los impuestos. En una monarquía feudal los señores locales deben proteger a su pueblo de los atropellos de la corona, esto se puede ver claramente en la revuelta de los comuneros contra Carlos I (España) y en muchas otras situaciones históricas como la que dio lugar al fin del absolutismo en Inglaterra en 1215. Es claro que, de seguir existiendo el régimen medieval de vasallajes, fueros, feudos y cabildos, el monarca francés no se habría podido enfrascar en las guerras en las que lo hizo. Guerras carísimas en recursos y hombres que terminaron por desencadenar una grave crisis económica, esto sumado a los lujos y gastos desmedidos de la corte de Versalles.

El absolutismo trajo a Francia el hambre y la miseria que cualquier régimen de toma de decisiones centralizadas trae a las gentes, y bastaron solo un par de malas cosechas para que casi 200 años de abusos por parte de los reyes, reventaran en una sangrienta revuelta sin precedentes en la historia humana.

Periodo liberal:

En una primera instancia, los ilustrados liberales fueron quienes desafiaron el poder del monarca, el “juramento del juego de pelota” y la “declaración de los derechos del hombre y el ciudadano” fueron sus mayores hitos.

Los liberales pretenderían solucionar los problemas de hambre y miseria del pueblo imponiendo al monarca una constitución que limitara sus poderes y permitiera un régimen de cortes (parlamentos) de representación popular para dirigir al Estado.

El diagnostico liberal era inicialmente correcto, el poder ilimitado del monarca absoluto había llevado a los franceses a una situación deplorable y la solución de largo plazo efectivamente consistía en limitar el poder del monarca, pero, no desde un adanismo refundador ilustrado, sino con el restablecimiento de los vasallajes y el sistema que había sido destruido por los antepasados de Luis XVI, destrucción ya descrita en páginas anteriores.

En el corto plazo, por cierto, las propuestas liberales de limitar el poder del monarca no servían para resolver los dos problemas inmediatos: el hambre del pueblo y la violencia en las calles.

Una reforma a las estructuras de poder debilita inevitablemente la capacidad del Estado para responder a los disturbios, saqueos y revueltas que ocurrían en las calles de Paris, y sin volver a establecer el orden, era imposible resolver los problemas económicos que aquejaban a las masas.

El efecto de las presiones liberales agravó fuertemente las circunstancias de caos y no logró su cometido, el poder del monarca francés volvería prontamente a ser absoluto, con la llegada de Napoleón.

El discurso liberal, sin embargo, llevaría dentro de sí, las consignas de los periodos que le sucederían, la nación como justificación del Estado y fuente de unidad (fraternidad), y la igualdad como herramienta de subversión a las jerarquías previas, darían lugar a los periodos igualitaristas y cesaristas por venir.

Periodo igualitarista:

Han decapitado al rey, ya no hay diferencias, Robespierre ha declarado que todos los franceses son igualmente culpables, y del crimen más grave: regicidio. Él mismo es el primer culpable, los franceses han alcanzado la igualdad moral absoluta: son todos criminales.

Este hito marcaría el comienzo del periodo igualitarista, vuelve la censura y la persecución a los opositores, esta vez no a los del monarca sino a los de la revolución. La pandilla de Robespierre, con Danton y Marat a la cabeza, comenzaron a ejecutar a cientos de miles de traidores a la revolución.

En este periodo se establece la “virtud cívica”, ésta se definía como “la preocupación principal por los marginados”. En el pensamiento de Rousseau (padre intelectual de Robespierre y prócer de la ilustración): El ser humano nacía puro y bueno, pero era corrompido por la sociedad, Robespierre llegará rápidamente a la conclusión de que aquellos marginados y rechazados por la sociedad, serían, los más virtuosos, frente a quienes han sido corrompidos por la socialización.

La “virtud” que anunciaban los igualitaristas jacobinos era entonces la de hacerse uno con los rechazados, con los marginados y con los pobres. De esta prédica ilustrada saldrían los “sansculottes” (sin calzón), hordas de pequeños burgueses que se identificaban con los más desposeídos y en virtud de dicha identificación, no llevaban el calzón propio de los aristócratas. Sus salvajes practicas consistían en saqueos y asesinatos en masa, principalmente a los miembros del clero, la alta burguesía o la aristocracia, a quienes robaban lo que podían y lo que no lo destruían.

Este periodo de la revolución francesa sería el más intensivo en cuanto a las ideas de la ilustración; se cerraron iglesias, se cambiaron los nombres de los meses, se hicieron semanas de 10 días e incluso se intentó hacer que las horas tuviesen 100minutos.

Se estableció la descristianización, Robespierre y sus amigos robaron los bienes a la iglesia y se repartieron las propiedades eclesiásticas entre ellos, se prohibieron los cultos cristianos de cualquier índole y se obligó en culto al ser supremo, una nueva religión creada por los jacobinos entorno a la diosa razón.

Posterior a la descristianización se comenzó un intensivo proceso de redistribución de la riqueza, en búsqueda de la igualdad material se expropiaba todo a sus legítimos dueños y se distribuía entre los pobres, si los propietarios lograban salir con vida de estas situaciones, solían ser acosados por las masas revolucionarias y vigilados bajo sospecha de actividades contrarrevolucionarias.

Danton piensa que el terror ya ha sido suficiente y que es momento de calmar las aguas, Robespierre enfurecido lo hace guillotinar, Marat publica en su periódico listas con miles de franceses que hay que ejecutar “para salvar la revolución”, una mujer haciéndose pasar por colaboradora lo apuñala con un estilete, Marat muere y se vuelve un “santo” del “culto al ser supremo”.

Robespierre está ejecutando la sentencia que proclamo luego de la ejecución de Luis XVI, todos los franceses son culpables de regicidio. Se presenta ante el congreso con una nueva lista de traidores, los congresistas, asustados de que alguno de ellos estuviera en la lista, lo hacen apresar y Robespierre intenta suicidarse, dos de sus colaboradores lo consiguen, el no; solo se destroza la mandíbula, debe encarar su juicio sin poder defenderse, su voz ha sido acallada.

El líder de los igualitaristas es guillotinado, el caos es ahora completo.

El terror se ha detenido, pero el caos no; los liberales intentan infructuosamente recoger los pedazos de un reino destruido, mientras el general Napoleón Bonaparte encadena victorias militares al grito de “viva la nación”.

Periodo cesarista:

El general Napoleón es el héroe que los franceses estaban esperando, sus victorias parecen imposibles, con un pequeño ejército ha derrotado a las grandes potencias militares europeas, el pueblo estaba expectante.

El 18 de “brumario” del “calendario revolucionario”, (9 de noviembre en el calendario católico/gregoriano) del año 7 después de la revolución (1799 después de cristo en el calendario católico/gregoriano) el famoso militar se hace con el poder, mediante golpe de Estado primero, ya en el poder hace un plebiscito que en 1802 lo nombra cónsul vitalicio y en 1804 arrebata la corona imperial francesa de manos del mismísimo Papa y se auto-corona emperador.

El gran prestigio y popularidad de Napoleón le vienen de sus hazañas militares, el pueblo francés razona: “si este puede ganar esas imposibles batallas contra enemigos muy superiores ¿Cómo no va a poder resolver el desorden de la república?”. Y eso es lo que hizo, con Napoleón se acabaron las revueltas y los desórdenes, se acabaron los saqueos y la anarquía, pero no se acabó el derramamiento de sangre.

El gobierno de Napoleón significó la expansión de las ideas y esquemas ilustrados por el mundo, en sus conquistas iba imponiendo el sistema de leyes liberal, el Código Civil, redactado bajo los principios de la igualdad y la libertad, acabó con la familia como unidad política básica, con los poderes intermedios y con las lealtades, descomponiendo el tejido social en todo occidente y el mundo hasta hoy, convirtiendo a los súbditos en ciudadanos y los reinos en naciones.

El que supuestamente terminó con la revolución francesa, no fue más que alguien que la expandió por el mundo, como consecuencia del régimen napoleónico la masonería inglesa logró balcanizar a la América hispana mediante las falsas “independencias” y con eso comenzar el desmantelamiento del último imperio católico.

Una vez que Napoleón fue militarmente derrotado, la victoria ideológica de Rousseau, Voltaire, Robespierre y el resto de los ilustrados era casi mundial.

La revolución francesa en Chile:

En el proceso que se replica en Chile podemos ver unas etapas parecidas: primero un gobierno liberal de la junta nacional y de Jose Miguel Carrera, que intentan disputar parte de su poder al monarca español (encarcelado por napoleón, pero que llevaba más o menos 100 años volviéndose absoluto poco a poco) luego la dictadura de terror, caos e igualitarismo de O’Higgins (quien además incurre en una fase cesarista con la expedición “libertadora” del Perú, aunque el mérito por sus esfuerzos se lo llevaría San Martin), luego de una década de caos liberal, llegaría Diego Portales, pondría orden, devolviendo poder a la iglesia mientras se burlaba de ella (como Napoleón) y consolidaría la revolución dando a la república su solidez final.

Consideraciones finales:

Lo ocurrido en Francia y la América hispana no ocurrió en las monarquías absolutas del centro y norte de Europa, en parte porque ellos no sufrieron las derrotas militares que los monarcas franceses enfrentaron, en parte por un mejor manejo de la economía, pero principalmente porque aplastaban las revueltas con una sangre fría impactante, que era impensada en los reinos católicos. Otro factor relevante es que las fuerzas masónicas y luciferinas de las diversas sociedades secretas anticatólicas estaban cómodas en los reinos protestantes y no necesitaban hacer mayor problema, como si lo hicieron participando activamente de la organización y financiación de la revolución francesa y las revoluciones liberales de la América hispana.

El dragón y sus cabezas

La modernidad se nos presenta entonces como un dragón, o hidra. Este monstruo abstracto está compuesto por un cuerpo y sus tres cabezas, los pies que sostienen a esta bestia corresponden a la humanización sistemática de la idea de absoluto, comenzando con la reforma protestante y siguiendo con la filosofía moderna (Descartes, Kant, Hegel, Fichte, etc.), es esta humanización del absoluto la que lleva al ser humano a concederse cualidades cuasi divinas. El cuerpo (la ilustración) es la soberbia de creer que los seres humanos pueden volver a crear el mundo, volver a inventar todo desde cero, creer que la estructura de nuestra sociedad responde a una racionalidad impuesta por otros y no a nuestra naturaleza, y, desde ese punto de partida, diseñar racionalidades “mejores” desde las cuales organizar nuevamente la sociedad. De este cuerpo surgen en orden las tres cabezas ideológicas: La cabeza liberal, que emancipa al ser humano de su naturaleza y del orden social. La cabeza igualitarista que pretende igualar materialmente a los seres humanos mediante el robo y el terror para satisfacer los resentimientos y rencores de los que salieron peor parados en el periodo de la cabeza liberal. Y una cabeza cesarista, que busca volver al orden y acabar con el caos de los periodos anteriores, pero termina consolidando ideológicamente a las etapas previas.

El orden natural:

El orden natural es la forma en la que nos organizamos natural y espontáneamente como especie, el orden que está en nuestra naturaleza creada por Dios. Este orden no responde a una racionalización hecha por alguien en el pasado sino a la organización que se da entre los seres humanos cuando no lo estamos racionalizando activamente.

Para distinguir este orden de otros debemos observar las primeras sociedades humanas sedentarias, lo cual representa una dificultad evidente en tanto la mayor parte de estas sociedades se dan antes de la invención de la escritura, lo que nos deja poca evidencia documental de sus conformaciones.

Pero existe un suceso histórico de reseteo que nos puede dar una luz casi experimental de la conformación de una sociedad natural: la temprana edad media.

Cuando en el año 476 después de Jesucristo se materializa políticamente la caída del orden romano, el orden social está completamente destruido, Europa se encuentra totalmente desprovista de estructuras políticas sólidas y constituidas, aun así, estas sociedades se rearticularían desde cero, sin ideologías políticas ni formas de expandir territorialmente las mismas, la rearticulación política y social de la Europa medieval durante los siglos VI, VII y VIII es en gran medida una muestra de cómo se conforma una sociedad teniendo como punto de partida, únicamente, o casi únicamente, la naturaleza humana.

La reforma protestante, más allá de sus efectos teológicos y religiosos, representa en gran medida una revolución racionalista y antitradicional, nos invita a cuestionar el pasado y repensar el futuro, a poner en duda la forma en la que se han hecho siempre las cosas. Es evidente, a juicio de este autor, que a efectos políticos las reforma marca el comienzo de la ilustración y el nacimiento del dragón.

Al observar la rearticulación política europea durante la temprana edad media encontramos claras similitudes con lo poco que sabemos de las primeras comunidades políticas durante la revolución neolítica: La importancia de la familia nuclear como vinculo político primario, la importancia de la religión como rector moral del orden político y la conformación de estructuras ascendentes de lealtades familiares que se van organizando con motivos militares, para proteger su territorio y su fe de las posibles amenazas externas.

Este orden puede adquirir mayor complejidad, pero mientras permanezcan estas características, a mi parecer, no dejaría de ser un orden apropiado a la naturaleza de los seres humanos.


Esquema: El Orden Natural; las familias extendidas/clanes se organizan en torno a familias señoriales, y estas a su vez en torno a familias nobles, hasta llegar a los reyes. Fuente: Elaboración propia.

Una de las principales características de las organizaciones artificiales o ideológicas, es su esquema centralizado y directo, debe existir un organismo ideológico que represente un poder abstracto (nación, república, democracia, socialismo, fascismo, etc.). Un grupo de personas se hacen con el poder concreto (las armas) por medios democráticos, revolucionarios o un golpe de estado y luego imponen su política a toda la población, en este esquema, que hemos decidido llamar “individual/colectivo” no se comparte poder, un solo Estado gobierna directamente a cada persona, en estos regímenes las personas son llamadas “ciudadanos”. El padre es tan ciudadano como su hijo, el señor tan ciudadano como el siervo, el héroe tan ciudadano como el criminal y así, cualquier sistema artificial necesita una mínima cuota de igualitarismo, para establecer su forma de poder.

La política impuesta a toda la población permite poner en práctica las racionalizaciones artificiales respecto de cómo “debería” ser la sociedad que caracterizan al grupo político en el poder, todas las ideologías modernas tienen el mismo esquema .


Esquema: Orden moderno; cada sujeto, considerado «individuo», es gobernado directamente por un Estado en la forma de un «colectivo». Fuente: Elaboración propia.

Incluso en casos donde la constitución reconoce a la familia como la base natural de la sociedad, el Estado no gobierna sobre “familias”, sigue gobernando sobre personas aisladas, “ciudadanos”, “camaradas”, “individuos”. Como cuerpo social total (en el ámbito colectivo) las personas aisladas conforman un colectivo que puede denominarse “pueblo”, “nación”, “república”, “habitantes” o “sociedad civil”.

Excepciones:

Existen países para los cuales esta norma no aplica del todo, ejemplos claros son los Estados Unidos de Norteamérica y Suiza, estos han logrado combinar sus sistemas modernos con algunas características del orden natural para conseguir algún nivel de equilibrio, esto les ha permitido estar ajenos al ciclo que explicaremos a continuación.

Ciclo moderno del dragón:

A continuación, expondremos como se encadenan las cabezas del dragón formando auténticas etapas de un ciclo, un círculo vicioso y degenerativo que va alejando a las sociedades humanas más y más del orden natural, hasta un hipotético colapso, que no se ha dado y no sabemos si se dará.

Cabeza liberal:

El ciclo parte con el gobierno de la cabeza liberal del dragón, la sociedad propuesta por esta cabeza se basa principalmente en la idea de libertad “individual”, el individuo es la persona humana, pero considerada teóricamente como separada de todo lo demás y la “libertad” de los liberales es una autonomía en la toma de decisiones; para el liberalismo, todos somos “individuos” y somos igualmente libres.

La conciencia volitiva, o libre albedrío es una característica natural del ser humano que lo faculta de tomar decisiones; de acuerdo con la propuesta liberal, cada “individuo” debe estar libre de la intervención de terceros para hacer uso de su libre albedrío como le plazca, esto siempre y cuando no afecte a otro “individuo” con sus decisiones.

La frase que caracteriza a la cabeza liberal es: “tus derechos terminan donde empiezan los de los demás”; esa definición casi geográfica de lo que los liberales consideran “libertades” o “derechos” lleva a un ejercicio bastante simple: mientras menos contacto tengo con los demás, más derechos o libertades tengo, el matrimonio en el régimen liberal es una pérdida de derechos/libertades, tener hijos, o cualquier forma de compromiso personal significa perder algo que el régimen te ha convencido de que es tuyo.

Este principio opera en pos de una desintegración de las bases sociales y va dejando a los sujetos en una condición de aislamiento.

Esquema: Sistema Liberal de «Derechos Individuales»; Si mis derechos/libertades/poder terminan inmediatamente donde comienzan los de los demás, entonces la distancia geográfica/jurídica/emocional entre los sujetos es directamente proporcional a la cantidad de derechos/libertades/poder de cada sujeto. Fuente: Elaboración propia.

Este esquema de derechos genera una desintegración profunda en la sociedad, bajando la natalidad, aumentando los divorcios y separaciones.

El primer liberalismo (siglos XVIII &XIX) se estructura dando sustento al Estado en la nación, de esta emana la igualdad de cada sujeto, de su condición de “nacionales”. De la combinación entre estos tres principios (libertad del individuo, nación e igualdad de los sujetos) surge como sistema político la “democracia”, la democracia liberal moderna no tiene relación alguna con la deliberación colectiva de los atenienses (que acuñaron el término), en la versión moderna se usa el principio de “representación”, según el cual las personas, en lugar de votar directamente por cada asunto, votan por representantes que discuten y deliberan sobre los asuntos, representantes que no tienen ninguna obligación de cumplir sus promesas a sus “representados”.

En este último sentido, la democracia liberal no es estrictamente un gobierno del pueblo, sino un gobierno de los elegidos por el pueblo para gobernar; unos elegidos que gobiernan como se les antoja, pero extraen su supuesta legitimidad del hecho de haber sido electos. En la democracia liberal, el pueblo sólo puede escoger a sus tiranos, pero no puede escoger dejar de vivir bajo la tiranía.

El orden liberal conlleva una cultura característica, la del éxito económico. En todo sistema gobernado por la cabeza liberal del dragón, las personas comienzan a medir su altura moral, social y hasta cultural, en los números de sus cuentas bancarias, todo mérito, en la sociedad liberal, es reconocible por el éxito en las actividades económicas.

La desintegración social sumada a una meritocracia arbitrariamente economicista va a generar una profunda descristianización, ya sea forzada (como en la revolución francesa) o espontánea (como en las Europas socialdemócratas o el Chile de la concertación), descristianización que agudiza los síntomas ya vistos y sienta las bases para los síntomas por venir.

La virtud, en el mundo liberal, se ve reflejada en la tolerancia, la riqueza y la indiferencia. Soy virtuoso, de acuerdo con los liberales, si no me importan los demás, soy rico y tolero todos los vicios o maldades de mí mismo y del resto.

Como podemos observar, esta estructura de valores deja a gran parte de la población, no solo aislados y desamparados, sino también con el estigma de ser culpables de su propia soledad, desamparo y pobreza.

El Estado liberal, con su esquema desintegrado, se vuelve el único mediador entre quienes han logrado las “virtudes” liberales y quienes han terminado siendo excluidos, en todas sus formas, de la sociedad. Este Estado se ve crecientemente presionado (por el sistema democrático) a corregir estos problemas, robando y repartiendo la riqueza de los unos entre los otros. En lugar de acudir a soluciones más sensatas, como cambiar este orden de prioridades o la estructura de derechos, se acude a la única solución que un esquema materialista (en el que la riqueza es el único parámetro) permite imaginar, repartir la riqueza para aliviar la “desigualdad”. Este suceso indistinto que ocurre siempre en los regímenes liberales, es el que nos alerta del proceso de transición hacia el gobierno de la cabeza igualitarista.

Cabeza igualitarista:

Lejos la peor de las tres cabezas es la igualitarista, esta no solo es abominable durante su gobierno, sino que, además, intenta sabotear e impedir el gobierno de las otras dos cabezas mediante sus tácticas, las cuales son: la agitación popular y callejera, y la violencia política.

La cabeza igualitarista está motivada fundamentalmente por el odio y el resentimiento, el orden liberal establece las bases para su triunfo, explota el dolor y sufrimiento de quienes son rechazados en el orden liberal para generar caos y desorden.

El gobierno de esta cabeza se caracteriza por el saqueo, institucionalizado y no institucionalizado de los bienes y propiedades, la violencia irracional, el caos y la persecución de todo aquel que se oponga.

Si en la cabeza liberal lo que prima es la racionalidad absoluta y desconectada de la realidad objetiva, en la cabeza igualitaria priman las más bajas pasiones y descontroladas emociones.

Es frecuente en las reuniones y mítines políticos de los seguidores de la secta igualitarista (principalmente socialistas, socialdemócratas y comunistas), verlos llorar y sollozar, gritar desesperados y entrar en frenesís muy violentos de catarsis emocional.

Cuando los igualitaristas han usado intensivamente las instituciones liberales como la libertad de expresión y de prensa para expandir su mensaje de odio y venganza, y cuando la sociedad liberal ha logrado abandonar y rechazar suficientes miembros de la misma, estas catarsis emocionales y frenesís violentos explotan en revueltas donde los igualitaristas, amparados moralmente en sus emociones, destruyen absolutamente todo a su paso. Es frecuente verlos destruir señalética y luminaria pública, como también infraestructura vial; en ocasiones queman los almacenes sin haberlos saqueado con anterioridad, estas acciones no parecen tener explicación táctica o estratégica.

En el ámbito cultural, la cabeza igualitarista establece una inversión de los valores naturales del ser humano; ser fuerte, inteligente o rico pasan a ser atributos negativos y vicios morales imperdonables, que hablar de las virtudes sobrenaturales predicadas por la religión como la castidad, la caridad, la prudencia o la fidelidad, estas obvias virtudes de la vida cristiana son signos de perversidad absoluta e irremediable a los ojos de los igualitaristas.

El igualitarista predica en su discurso que todos deberían gozar de las comodidades y lujos de la riqueza, de la educación de los cultos y de las capacidades físicas de los atletas, pero este discurso es una gran mentira, o cuando menos, una gran ingenuidad. Lo que activamente busca el igualitarista (consciente o inconscientemente) es romperlo/quemarlo/destruirlo todo, cualquier racionalización discursiva es impotente frente a su profundo deseo de venganza.

En el gobierno de la cabeza igualitarista no hay un “orden”, es por eso que, a diferencia del orden liberal, el orden natural y/o el orden cesarista, en el caso del gobierno de la cabeza igualitarista del dragón no es propio hablar de orden, en las oportunidades en las que los regímenes igualitaristas han conseguido algún nivel de orden, esto se debe a líderes igualitaristas que han tomado derivas abiertamente cesaristas (como Stalin o Castro).

Durante el igualitarismo se acostumbran los llamados “escraches” (en Chile “funas”) a todo aquel que haga o diga algo que cause una emoción negativa entre las masas emancipadas.

Dependiendo del nivel de conflicto, el igualitarismo puede causar millones de muertes con su caos, a los eventos ya descritos de la revolución francesa se suman los de las dictaduras comunistas y otros desastres aún más exóticos como el de los jemeres rojos en Camboya o el suicidio en masa de una secta protestante/marxista en Guyana (Jonestown).

Periodo cesarista:

Tanto caos y destrucción no pueden durar para siempre, tarde o temprano el periodo igualitarista termina asesinando a sus más competentes dirigentes (casos como el de Robespierre, Trotsky o Guevara), o simplemente, cuando la catarsis de emociones destructivas concluye, las personas comienzan nuevamente a preocuparse por sus necesidades más cotidianas, las cuales no pueden ser satisfechas en un entorno de desorden social y político.

Es en ese momento cuando surge un cesar, un hombre fuerte que es capaz de tomar las decisiones difíciles y cargar con la culpa; capaz de forzar las cosas a volver a la “normalidad”, para esto se vale de un sucedáneo del orden natural, comienza a integrar a la sociedad por medio de la fuerza y desde arriba.

La reintegración pretendida por el cesarista no se realiza en función del bienestar humano, no está pensada en la recuperación del orden natural, no está pensada en revertir las locuras de liberales e igualitaristas, está pensada en función de la mantención del poder, reinstituyen, del régimen pre-revolucionario solo aquello que les sirve, conservan, del proceso revolucionario, aquello que les sirve ¿para qué? Para mantener el poder de forma ordenada y viable.

Así, la fase cesarista, consolida lo más profundo y relevante del proceso de desnaturalización de la sociedad, mientras, instrumentalmente, devuelven algo de poder a la familia y la religión, bajo su estricta vigilancia, sólo para terminar con el caos.

El gobierno de la cabeza cesarista se caracteriza por una organización militar de la sociedad. Verticalidad, obediencia ciega y disciplina guerrera (virtudes muy importantes de la vida castrense) se vuelven totales, así como en el periodo liberal prima el orden económico, en el periodo igualitarista prima el desorden total, en el periodo cesarista prima el orden militar.

Cuando el periodo cesarista termina de consolidarse, el ciclo vuelve a comenzar, el orden militar y rígido de este periodo vuelve a activar las demandas liberales que inician cada vuelta de esta ruleta infernal, esta revolución interminable de la destrucción social y espiritual del ser humano.

La Anti-Trinidad

En la metafísica cristiana, Dios es presentado como un solo ser, una sola sustancia, pero tres personalidades. La primera, El Padre, es la primera persona, el creador de todo, Él es el absoluto en sí mismo; el Hijo/Verbo es el Logos, la persona que da sentido a la creación; y el Espíritu Santo que emana del amor entre el Padre y el Hijo, es la persona que se derrama desigualmente sobre los seres humanos para religarlos al Padre; este fenómeno se conoce como La Trinidad.

El dragón de tres cabezas se presenta, entonces, como una anti-trinidad; allí donde el Padre como creador de todo es la máxima autoridad imaginable, la cabeza liberal lo sustituye por el “individuo”, quien, desafectado de cualquier autoridad, pretende definir su propio “proyecto de vida”; allí donde el Hijo se hace hombre, siendo rector de la creación (Logos), volviéndose el mas importante y excelente de los seres humanos, la cabeza igualitarista busca eliminar cualquier condición de importancia y excelencia que diferencie a los seres humanos; y allí donde el Espíritu Santo riega sus dones para acercarnos a Dios, la cabeza cesarista consolida la desnaturalización moderna, alejándonos irremediablemente de la verdad y por lo tanto del Padre (Creador) y del Hijo (Verdad/Logos).

Conclusión

La lucha por recuperar el orden natural comienza por rechazar el pensamiento ilustrado en todas sus formas, en lo teológico significa volver a aceptar los misterios por fe, sin intentar de dar respuestas personales y racionalizadas a lo sobrenatural, en lo político significa ser la reacción a cada una de las cabezas del dragón revolucionario, en lo cultural significa mantener una conexión integrada con nuestro entorno social, buscando una cultura, no del “hago lo que quiero”, sino una del “hago lo que soy”.

El engaño del dragón es poderoso y nos lleva a pensar que toda la política se reduce a estas tres posiciones, que, además, mantienen un intenso conflicto simulado para que sus poseídos sujetos políticos no descubran el engaño fundamental al que están siendo sometidos, romper ese engaño es difícil pero viable y debemos usar todos los medios que la sociedad moderna/liberal nos entrega para ir rompiendo esas cadenas de la mentira porque solo la verdad puede hacernos libres.

Discusión sobre la teoría del valor con los libertarios argentinos:

En las últimas semanas he estado discutiendo con varios libertarios argentinos (por medio de un amigo en común) sobre las teorías del valor, además de saludarlos cariñosamente, he decidido publicar este texto, que pretende desmontar la teoría subjetivista del valor, planteada por Ludwig Von Mises, la cual es de gran aceptación en el mundo libertario.

Introducción:

Quisiera comenzar este texto recordándole a nuestros amigos libertarios que las teorías del valor en la historia humana son MÚLTIPLES, y no todo se reduce a la teoría marxista del valor trabajo y la teoría subjetivista de Mises, existen diferencias entre la teoría del valor del mismo Mises y su antecesor Menger, diferencias entre el marginalismo de Menger y Jevons, diferencias entre las teorías de valor trabajo de Smith, Owens, Rodbertus y Marx, además de existir teorías intrínsecas que no toman en consideración el factor “trabajo”, con esto me refiero a las teorías basadas en la equivalencia de intercambios de Aristóteles que establecen la raíz del valor en la esencia natural de los bienes y no en el trabajo requerido para producirlos; en resumen: hay teorías del valor subjetivistas, objetivistas, escencialistas, laboristas y un largo ETC.

La teoría del valor propuesta por Capitalismo Revolucionario se puede considerar en la familia de teorías del “Marginalismo objetivista”, compartiendo características fundamentales con lo propuesto por Menger, Jevons, Ayn Rand, y muchos exponentes de la escuela de Salamanca, que adhieren al marginalismo con características objetivas, no negando, por cierto, que dentro de las múltiples variables causales que dan lugar al valor, existan algunas (limitadas) que sean de carácter estrictamente subjetivo.

A partir de ahora estableceremos una serie de criterios para dejar claro mi punto, el orden de los criterios será el siguiente: 1.- objetividad y subjetividad, 2.- valor de uso (utilidad), 3.- fines y medios, 4.- valor económico (precio/coste), y finalmente una conclusión.

1.- Objetividad y subjetividad:

Para comenzar debemos establecer las diferencias entre sujeto y objeto, mediante esta diferenciación podemos establecer cuáles son las condiciones objetivas y cuales las subjetivas que participan, tanto en el desarrollo del valor económico (precio), como en el desarrollo del valor real (utilidad).

Entendemos la subjetividad como todo aquello que responde únicamente a la imaginación, voluntad, deseo o capricho del sujeto; identificamos como objetividad todo lo relativo a los objetos, es decir, aquellas formas de ser dotadas de substancia, en el caso de este mundo natural, la substancia es básicamente la materia y la energía; en el caso del mundo sobrenatural, la substancia refiere al espíritu.

Entendemos entonces que el ser humano no actúa en el mundo únicamente como sujeto, también interactúa con el mundo en tanto objeto, dado que su subjetividad habita un cuerpo material de unas características definidas. A esto en Capitalismo Revolucionario lo denominamos “condición de sujeto objetivo” o sea, un sujeto dotado de substancia.

2.- Valor de uso:

Dado que tanto la teoría de mis adversarios como la mía parte de la revolución marginalista, no me desgastaré explicando ésta misma, sino que explicaré como el marginalismo se sustenta en condiciones fundamentalmente objetivas y que el factor subjetivo es menor o residual.

Lo primero evidenciar que, en tanto sujeto objetivo, no todo lo que tenga relación con el sujeto es necesariamente subjetivo, en tanto el sujeto es también objeto, muchas de las cosas que lo afectan directamente lo hacen de forma objetiva; y es desde este punto de partida que quiero volver al clásico ejemplo mengeriano que da lugar al comienzo de la revolución marginalista:

Con Menger la reflexión comienza con un ser humano que está perdido en el desierto, este sujeto se encuentra en unas condiciones objetivas muy precarias, efectivamente, si no hidrata (agua, objeto) su cuerpo (carne, huesos, objeto) morirá prontamente. La verdad de que necesitamos beber agua para seguir vivos es evidente hasta para el más primitivo de los sujetos, por lo que asumimos que nuestro desgraciado amigo sabe (no lo “cree” subjetivamente, en tanto no es imaginación, deseo, capricho, etc..) que debe consumir agua; y el saber es relativo al objeto, en tanto consideramos una verdad a la concordancia entre las cosas y la mente (adecuatio rei et intelectum), por lo que un conocimiento cierto no reviste características de subjetividad sino de verdad y por lo tanto de objetividad.

Pero sigamos con nuestro querido y desgraciado amigo, la pregunta que realiza Menger es ¿Cuánto vale(dadas las condiciones objetivas previamente descritas) para este desgraciado, un vaso de agua? Y la respuesta es obvia, cualquier persona puesta en dicha situación daría todos los bienes de los que dispone a cambio de unos minutos extra de vida, esta valoración extrema y fácil de imaginar nos demuestra que cada bien expresa un valor determinado cuando se relaciona con un sujeto determinado y la palabra clave aquí es “determinado”; no es un entorno aleatorio ni un extraterrestre lo que definen el valor de ese vaso de agua en “todos los bienes de los se disponga”, es un sujeto objetivo que pertenece a una especie que requiere de hidratación para sobrevivir y un entorno objetivo en el cual no existen fuentes de agua.

La constatación de la objetividad del valor está en el hecho de que nuestro desgraciado no valora un vaso de wishkey o una televisión satelital, lo que valora es precisamente agua, en tanto el sujeto pondera (en su valoración) sus condiciones objetivas, las del entorno y su naturaleza objetiva como ser biológico.

Si el desgraciado encuentra alguien que intercambie con él un vaso de agua a cambio de todas sus pertenencias, descubriremos que la valoración del sujeto (ya no tan desgraciado) fue acertada, en tanto el agua era exacta y precisamente lo que necesitaba, esta valoración correcta le permite seguir viviendo, cuando su vida deja de estar en riesgo directo, cada nueva porción de agua va perdiendo su valor atendiendo al cambio de las condiciones objetivas del sujeto.

Esta idea de valoración acertada implica que podría haber existido una valoración equivocada, otro sujeto en la misma situación podría desear una botella de cerveza, y creer (erróneamente) que eso es lo que corresponde ingerir en ese momento, este sujeto puede ignorar el agua dándole una valoración nula y favorecer la cerveza para el intercambio, en este ejemplo, la muerte próxima y cierta de nuestro sujeto nos demuestra que su valoración ha sido equivocada, no ha ponderado adecuadamente (por desconocimiento o falta de cordura) sus condiciones objetivas, lo cual lo lleva a la muerte.

Si la valoración está afecta de ser correcta o equivocada, debemos entenderla como un acto de medir, estimar, o intentar definir algo que no se encuentra sometido a los caprichos o deseos del sujeto, sino algo que esta fuera de su control, y que, el no estimarla correctamente puede ser fatal.

A esta forma de valor lo llamaos “valor real” y responde a la utilidad concreta y objetiva de los bienes en relación con los fines de los seres humanos, de los que hablaremos más adelante.

3.-Medios y fines, las locuras de Mises:

El gran creador de la idea de que el valor es “subjetivo” en un sentido metafísico es Ludwig Von Mises, quien, en su doctrina, miente descaradamente; nos dice que su teoría es ciencia libre de juicios de valor, logrando engañar a muchos incautos, pero, en la práctica lo que se transmite es una versión economicista de la ética y la metafísica kantiana.

Mises nos dice que el ser humano tiene fines, fines que de acuerdo a Mises serian creados e imaginados en la mente de cada sujeto, fines que requieren medios, medios que tienen utilidad. O sea, para Mises solo los fines tienen valor, los medios no. ¿Por qué? porque es mucho más fácil para él decir que el valor es un producto de la mente humana si es que se aplica solo a las intenciones, las cuales, sin duda habitan la mente humana, aun y cuando, probaremos más adelante, que independiente de estar los fines contenidos en nuestra mente, su valor es, también, mayormente objetivo.

Sabemos que nadie, además de sus discípulos, acepta esta idea de que sólo los fines tienen valor, la verdad es que casi todas las personas utilizan la palabra valor (incluyendo la gran mayoría de filósofos y teóricos de la economía) para referirse, no sólo a fines, sino también a medios e incluso a bienes desprovistos de utilidad (valor sentimental, el cual también es objetivo); incluso se utiliza la palabra “valor” para referir a personas (naturales o jurídicas), no siendo las personas medios ni fines para otros sino fines en si mismas como creaturas de Dios.

Habiendo ya desmontado la idea de que el valor aplica solo a los fines y no a los medios; es importante establecer, si, el valor de los fines es, subjetivo u objetivo. En esta situación volvemos a atender a la naturaleza humana, siendo una creatura biológica de unas características específicas creada por Dios con unos fines trascendentes específicos, podemos asumir que los seres humanos comparten una serie de fines que son propios de su naturaleza como especie, lo sepan o no, sus fines básicos en tanto seres vivos son: nacer, crecer, alimentarse, excretar, mantenerse con vida y reproducirse, esto implica una serie de fines subsecuentes; la consecución de refugio, alimento, medios apropiados para disponer de los desechos, mantenerse sanos y fuertes, protegerse de las amenazas, conseguir vestimenta y abrigo, y formar familia. Podemos decir entonces que parte importante de los fines humanos están predispuestos por su especie, quedando solo unos pocos fines, de unos pocos afortunados (que tienen satisfechas de forma segura las necesidades objetivas anteriormente descritas) los que pueden tener fines (más o menos) “subjetivos”. Esto esta aún más limitado por la condición de creatura de Dios que todos los seres humanos compartimos, esto nos muestra otros fines cuyo valor es objetivo: ayuno, oración, fe, limosna, sacramentos varios y otros mandatos divinos, abundan en más fines de valor objetivo. ¿a qué nos referimos con que estos fines tienen valor objetivo? Nos referimos precisamente a que la consecución de esos fines es necesario objetivamente en la vida del ser humano, así, quien no persiga estos fines y persiga otros, es afecto tanto a la muerte terrenal como a la muerte eterna (infierno)

Podemos, si se quiere, establecer que los fines de valor supuestamente subjetivo (distintos de los descritos anteriormente) también se pueden valorar objetivamente, en tanto algunos son mejores o peores, buenos o malos, en relación con los dos fines primarios, los cuales son: la vida terrenal (como ser biológico) y la vida eterna (como hijo de Dios); así, cualquier fin que se persiga puede ser valorado objetivamente con los parámetros anteriormente descritos.

4.-Valor económico y objetividad:

El valor económico representa el coste monetario de cada uno de los bienes y servicios ofertados en el mercado, este coste deviene en precio cuando un intercambio es realizado, siendo el precio una relación histórica de intercambio que refleja, como propiedad, una información a ser percibida y utilizada por otros actores económicos; pero ¿de dónde viene el precio? Diversas teorías plantean que el precio vendría dado por los costes, la utilidad objetiva o la cantidad de trabajo de los bienes, pero, desde la revolución marginalista, sabemos que los precios reflejan la escasez relativa de los bienes ofertados en el mercado, cuando esta disponibilidad se encuentra con la demanda.

El precio se expresa normalmente en unidades monetarias, estas puestas en relación con un bien determinado, por ejemplo: «$500.000 x guitarra eléctrica», esto nos dice que la relación entre unidades monetarias disponibles para ser gastadas en guitarras eléctricas y la cantidad existente de guitarras eléctricas (de la misma marca, modelo y calidad) es de 500.000 a 1.

Es una locura plantear que esa relación de intercambio es meramente el producto de los caprichos subjetivos de los sujetos, dado que es una relación objetiva que representa la escasez relativa del bien en cuestión.

Pueden los subjetivistas decir (y lo dicen), que esta escasez relativa esta dada por las valoraciones subjetivas del agregado de sujetos de la sociedad, y eso es cierto, pero eso no implica que el valor en si sea subjetivo sino que el acto de valorar lo realiza el sujeto, esa valoración, si bien subjetiva, es el intento (consciente o no, honesto o no) , de estimar el valor, pudiendo, por lo tanto, equivocarse.

Conclusión:

Como hemos demostrado en este texto, tanto el valor de uso (utilidad) como el valor del fin, como el valor económico (coste/precio) son cualidades OBJETIVAS, las cuales no operan a voluntad de los caprichos subjetivos de los sujetos, sino de acuerdo a las condiciones objetivas de los sujetos (las cuales son únicas para cada sujeto), recapitulando: la utilidad del bien para conseguir los fines del sujeto es un valor OBJETIVO, los fines que el sujeto pretende seguir tienen un valor objetivo y la escasez relativa de los bienes es una condición objetiva.

Felicidad Compartida

Curso orientado a la comprensión de las dinámicas intersexuales con el objetivo de saber buscar, encontrar y mantener un compañero del sexo opuesto para pasar la vida.

Hemos llegado a darnos cuenta que la gran mayoría de los problemas humanos de hoy tienen su raíz en relaciones amorosas que no son sanas y la frustración y estrés que eso genera en las personas. Por eso, a través de un análisis de la realidad empírica de lo que son las relaciones amorosas, hemos echado mano a las ciencias, la historia, la antropología, la psicología evolutiva y las bioestadísticas, así como al conocimiento ancestral, para elaborar y proponer un modelo de solución, y queremos hoy entregarlo en una oferta única y de cupos muy limitados, especialmente orientada al público americano de habla hispana, en forma de un curso de dinámicas intersexuales.

Unidad I – Conceptos Fundamentales y Biologico-evolutivos

Esta unidad tiene como objetivo familiarizar a los estudiantes con los conceptos biológicos y evolutivos mas importantes de la dinámica intersexual, para crear un léxico biológico fundamental

-Imperativos Biológicos
-Selección Natural
-Selección Sexual
-Jerarquía Social (α, β, Σ)
-Mercado Sexual (Leyes, valor, competencia intrasexual, trabajo, medio de cambio, VMS, etc.)
-Estrategias reproductivas

Unidad II – Análisis de la Problemática Intersexual en los diferentes Contextos Históricos y Antropológicos Desde el Paleolítico a la Época Contemporánea, en Orden Cronológico.

Esta unidad tiene como objetivo la comprensión por parte de los estudiantes de los diferentes contextos temporales y geográficos en que las dinámicas intersexuales han evolucionado, que sientan las bases de lo que estas dinámicas son el día de hoy.

I-Prehistoria:
-Nacimiento del genero Homo
-Tribalismo, migraciones y Edad de Hielo
-Paso De Cazadores Nómades a Vida Sedentaria (Civilización, division del trabajo)

II- Antigüedad y medioevo:
-Orden sedentario básico (familia extendida)
-Orden familiar complejo (natural/feudal) [rural y urbano]
-Orden imperial antiguo
-El cristianismo, feudalismo, medioevo

III.-Modernidad y feminismo:
-Ilustración y Revolución Francesa.
-Revolución industrial
-Inicios del Feminismo de Primera ola.
-Guerras mundiales
-Feminismo de Segunda Ola
-Revolucion Sexual (anticonceptivos, aborto, etc.)
-Tercera Ola del feminismo.
-Epoca Contemporánea y Globalización (Tecnología, Internet y Redes Sociales, Gobiernos de Bienestar, Pornografía digital)
-Consideraciones económicas finales.
-Conclusiónes Sobre la Problemática Intersexual de cara al 2021

Unidad III Lineamientos Estratégicos

Esta unidad tiene como objetivo el conocimiento y manejo de un modelo estratégico que permitirá a los estudiantes, enfrentar la problemática intersexual, aplicando los conocimientos entregados a sus casos particulares

-Rasgos de la personalidad
-Expectativas vs Realidad
-Datos estadísticos referenciales (cualitativos y cuantitativos)
-Definición de potenciales obstáculos a superar
-Trampas Culturales/mitos populares de la seducción
-Elaboración/presentación del modelo
-Redefiniendo el Alto Valor de Mercado hoy de cara al futuro
-Éxito profesional vs Jerarquia social
-Marco de Dominancia
-Verdadero Deseo
-Técnica de Seducción (Game)
-Importancia de la Kinestesia y Lenguaje no Verbal.
-Mentalidad de Abundancia
-Banderas Rojas y Exclusion

El curso se realiza en la plataforma zoom los días martes y jueves a las 19:00horas y tiene un costo total de 50.000 pesos chilenos, para mas información e inscripciones, envíe sus datos al mail [email protected]

instructores:
Sebastián Izquierdo
Marcelo Alejandro

La manzana suspendida:

Encontrábame yo con uno de mis seguidores en la cocina de mi casa cuando este me dijo:

-No entiendo el relacionismo, parece una especie de relativismo o de relativización de la realidad; ¿es la realidad objetiva o no? Al final esa es mi duda, al menos respecto del relacionismo.

-Están muy ricas las manzanas, las traje hoy del árbol del fondo, ciertamente la manzana es un objeto y por tanto la realidad es objetiva, es mas, objetividad (relativo al objeto) y realidad(res significa cosa en latín, reslidad: relativo a la cosa) son sinónimos, toda la realidad es objetiva, de no serlo, no sería realidad, es más la subjetividad es siempre mentira, puede ser un capricho de la voluntad racional humana o un error de los sentidos, también puede ser un cerebro estropeado por las filosofías basura de la modernidad y la posmodernidad.

-Ya, si, todo muy bien, pero es que a mi en la universidad me enseñaron que todo era subjetivo, que es que la realidad de unos no es lo mismo que la realidad de otros, ósea, que si la realidad es lo que uno experimenta, y todos experimentamos cosas distintas, entonces no puede sino ser subjetiva, es decir, relativa al sujeto. Luego tú hablas del relacionismo y ya la cosa se me empieza a complicar, seba, por que si son las relaciones las que importan y no las cosas por si mismas, como va a ser la realidad objetiva, es que es más difícil todavía.

-es que las cosas “por si mismas” no existen, ¿existe esta manzana? Pues claro que si, lo se yo y lo sabes tu, y los dos la tocamos, y la vemos, y la podemos partir por la mitad con un cuchillo y compartirla, ahora bien, imaginemos la manzana suspendida en el vacío, existiendo “por si misma” ¿tiene sentido? Pues claro que no, todos sabemos que para que la manzana exista debió existir un manzano, y ese manzano requirió de agua y sol y nutrientes de la tierra, y que incluso hoy, la manzana ya desprendida de su árbol no puede mantener su unidad material, su consistencia, su forma, etc.; sin esta atmosfera terrestre y este universo con sus leyes físicas. No podemos imaginar una manzana en el vacío de la nada o en cualquier otra realidad. Sabemos que la manzana existe aquí y ahora, y lo sabemos los dos, pero lo sabemos por distintos medios, tu lo sabes mediante tus órganos sensitivos y yo por los míos, y siendo los dos de la misma especie, se parecen mucho, mas no son iguales, además, es imposible que hayamos mirado la manzana desde el mismo Angulo, en el mismo momento y con la misma luz, o que hayamos tocado exactamente la misma porción de su cascara con nuestros dedos de forma simultánea. Es decir que tanto el tiempo como el espacio y nuestros sentidos conspiran para que no tengamos exactamente la misma evidencia del mismo hecho, comamos y después seguimos.

Salimos a la terraza donde algunos chicos del movimiento tiraban unas carnes a la parrilla y bebían cerveza, hablaban de diversos temas mientras, también, se planeaban acciones de política callejera.

-El absoluto es Dios, él no depende de ninguna relación, – Le digo – pero todo lo demás, tu, yo, la manzana, etc. Existimos por que hay otras cosas que existen, y las otras cosas no existen por si mismas, y por eso no existen las cosas “en si”, todo lo que existe, que no sea de naturaleza divina, existe como resultado de unas relaciones previas, y existe como existe por sus relaciones presentes.

-Déjame ver si entiendo, ¿las cosas son lo que son, pero, lo son no por “si mismas” o en “si mismas” sino que lo son a través de las relaciones que dan origen a cada cosa y las relaciones que las mantienen siendo lo que son en el presente?

-Efectivamente

– ¿Y como explicas las diferencias de percepción entre las personas? Digo, si las cosas son lo que son ¿Por qué las percibimos de forma diversa?

-Eso se explica de la misma forma, dado que nuestras percepciones “son” algo, existen como productos de nuestra interacción (relación) con las cosas, entonces, nosotros en tanto sujetos, percibimos con nuestros sentidos, que son objetos, aquello que es el resultado de la relación entre el objeto “órgano sensitivo” y el objeto “cosa percibida”; los seres humanos no tenemos órganos sensitivos idénticos, ni miramos las cosas desde el mismo lugar ni en el mismo momento, esto es lo que causa la diferencia de percepción, cada percepción sobre un objeto idéntico es una percepción única, cada vida humana es única, por eso llamamos al ser humano “ligatum” en lugar de individuo, es un ser que tiene su origen en unas relaciones, esta definido por unas relaciones concretas, de forma constante, es por eso que no solo la percepción sensitiva sobre un mismo objeto es única, sino que cada experiencia de vida, es también única, siendo todas distintas y al mismo tiempo todas objetivas.

-Ahora entiendo, y las personas que tienen alguna malformación en sus órganos sensitivos ¿también perciben objetivamente?

-Claro, en tanto sus órganos sensitivos son objetos cuya relación con los objetos percibidos da como resultado la percepción, esa percepción es objetiva, no depende de él, depende de los objetos que participan de la relación, el objeto que percibe y el percibido.

-Entonces ¿Qué es lo subjetivo?

-Todo lo subjetivo son caprichos de nuestra conciencia, la imaginación, los sueños, los deseos, las decisiones, etc. Todo lo que depende exclusivamente de nuestra conciencia, o aquello que agregamos de nuestra conciencia a la experiencia objetiva de nuestros sentidos.

-¿Entonces las leyes científicas o las revelaciones divinas serían subjetivas?

-No, toda aquella información que sea el resultado de un impecable proceso racional derivado de la experiencia de los sentidos es una verdad, las verdades son anteriores al objeto, la verdad “ley de gravedad” es previamente necesaria para la existencia de la manzana, la verdad de la creación de Dios es igualmente necesaria, es imposible imaginar una manzana que haya surgido de si misma, si todo viene de algo y nada de si mismo, entonces debe existir una fuente inicial del todo, esa es Dios, un ser sobre natural de quien la existencia de todas las cosas depende, porque Él no depende de ninguna. Diferenciamos la verdad de la subjetividad por medio de la lógica y la evidencia, la lógica y la evidencia nos informan de la existencia de Dios y de su encarnación en la tierra hace dos mil años, la lógica y la evidencia nos informan de la ley de gravedad y de la ley de conservación de la materia y la energía, esas son verdades, distinto de percepción objetiva y sentir subjetivo.

Pubertad Santiaguina

La separación

Mis hermanos y yo nos enteramos de la separación varios meses después de que esta ocurriera; sucedió más o menos así: nosotros siempre viajábamos a Santiago a casa de los abuelos Almarza durante las vacaciones, y lo hacíamos por periodos largos, siempre mi padre se quedaba en Santa Juana atendiendo el negocio familiar, por lo que ese día de diciembre de mil novecientos noventa y siete no nos pareció extraño, empacar nuestras cosas y partir a Santiago, como cualquier verano, un poco antes pero, ¿que importa? con los abuelos se pasa bien, hay televisión por cable y golosinas.

En esas vacaciones se pasaba muy bien, sobre todo por que podía interactuar con mis más de treinta primos (en ese entonces, ahora somos cerca de cincuenta), y nadar en la piscina de mi abuelita Rosalía, etc. Pero se acercaba marzo y aún no volvíamos a Santa Juana, no salíamos a la compra de útiles y uniformes, no sabíamos nada del papá, y mi mamá hablaba con mi tía Poli de un colegio apropiado para nosotros.

En esas condiciones comenzamos a acosar a mi mamá con preguntas, hasta que nos explicó todo, resulta que mi padre había mantenido una relación paralela con una de sus trabajadoras, de la cual habían resultado 2 medios hermanos, mi mamá nos explicó que le había dado muchas oportunidades a mi papá de que terminara con esa relación y que mi papá habría sido incapaz de cortar con la amante, y que por esa razón nos habíamos venido a vivir a Santiago con los abuelos.

Vivíamos en una linda casa de dos pisos en la comuna de Las Condes pero el contraste entre la vida hippie-liberal de mis padres y la estricta vida católica de mis abuelos era un verdadero entuerto, un cambio que a tan temprana edad se juntó con la separación de mis padres generando serios problemas de conducta en nosotros, fue ahí que aprendí a ser rebelde, a cuestionar y criticar a la autoridad, eso me trajo muchísimas dificultades, tanto en la casa como en el colegio.

Los colegios

El primer año fuimos los tres al colegio «Sagrado Corazón de las Madres Dominicas de La Reina», eran unas monjas brasileras, muy simpáticas, pero el ambiente escolar era terrible: primero, por que yo venía de una vida rural, con todos los acentos, mañas y costumbres que eso trae, y segundo, por que los alumnos eran una colección de nuevos-ricos tratando de validarse socialmente mediante el matonaje y la agresión, actitudes con las que compensaban sus complejos e inseguridades de clase; al final mi madre no pudo seguir pagando el colegio por que el negocio de mi padre se estaba yendo a pique, por lo que dejamos de asistir a ese colegio, de lo cual yo estaba muy feliz.

Luego nos mandaron a colegios distintos, mi hermana se fue al colegio «Maria Luisa Bombal», un colegio municipal de Vitacura, a mi hermano lo enviaron a otro de madres dominicas «la Virgen De Pompeya» que quedaba a pocos pasos de la casa de nuestros abuelos, y a mi me enviaron al colegio «Las Carmelitas De Las Condes» el cual, a pesar de su nombre, no tenía relación alguna con la orden monástica, y sólo se llamaba así por la calle donde se encontraba.

Era un colegio de pocos alumnos, en una casa, en mi curso nunca fuimos más de 6, tenía a los profesores para mi, me gustaba mucho, podía preguntar profundamente cada tema y adelantar mucha materia, además pasábamos el año en sólo 6 meses, el resto del año escolar lo pasábamos reforzando y profundizando conocimientos, los profesores eran buenos y las posibilidades de aprendizaje eran infinitas. mi conflicto, esta vez, fue con las niñas; la clásica regla «a las niñas no se les pega» era un problema, ¿Cómo haces cuando las niñas te agreden y acosan sistemáticamente? me rebelé contra esa regla, si una niña me atacaba, me defendería. Como era de esperarse me la pasaba suspendido.

Cuando pasé a octavo básico me tuve que cambiar de colegio, el colegio carmelitas sólo llegaba hasta ahí. me inscribieron en el liceo Rafael Sotomayor, un liceo municipal de Las Condes en el que estuve solo un año ¡quien haya sido el de la «brillante» idea de empotrar a cuarenta y cinco niños en una sala de clases se ha ganado el castigo divino! no me adapté nunca, repetí el curso y acumulé más de 6 páginas de anotaciones negativas. me la pasaba leyendo libros de filosofía e historia, y fue ahí donde comencé a leer al magnifico novelista Valerio Massimo Manfredi, en especial la trilogía «Alexandros» y «El Imperio De Los Dragones», no es que antes no hubiese leído, solo que evitaba hacerlo en el colegio. otra cosa que hacía era jugar a las cartas «Magic», para lo cual me escapaba de clases con unos compañeros de cursos mayores y pasábamos toda la jornada escolar jugando en los rincones ocultos que ese colegio tenía.

Expulsado y repitente me mandaron a un colegio para «niños problema» del sector, el colegio «Concordia» me recordaba al «Carmelitas», pocos alumnos y una casa pequeña, gran cambio, en lugar de compañeros estudiosos e inteligentes, el «Concordia» estaba lleno de personas desadaptadas (yo aún no me asumía como tal); jóvenes con problemas de drogas, con causas penales y discapacitados, enfermos psiquiátricos y cosas por el estilo, un microcosmos de caos y desesperanza. ahí volví a cursar el octavo básico, tampoco me adapté y me expulsaron cuando cursaba el primero medio. nunca más volvería a ir a un colegio en mi vida.

Lecturas

Desde la separación me veía muy poco con mi padre, y por eso atesoraba con más ahínco sus palabras y enseñanzas de la infancia; «leer es muy importante» decía de forma insistente, y cuando vivíamos juntos nunca leí nada, todo lo absorbía de él, pero apenas mis padres se separaron se volvió una obsesión, «La Isla Del Tesoro», «Sandokán» y «Robinson Crusoe» fueron el inicio, siguieron las obras de Tolkien y Lewis. Encina, Nietzsche, Marx y mi abuelo, Guillermo Izquierdo Araya fueron la fase «avanzada»; acompañaba estas últimas lecturas mas pesadas con otras más ligeras como el ya mencionado Valerio Massimo o Alexandré Dumas.

Amistades

En el colegio «Carmelitas» me hice amigo de Andrés Quezada, un cabro muy inteligente y gran guitarrista, fanático de los Beatles, gusto que compartía conmigo, escuchábamos rock de los años sesenta y jugábamos a la «inquisición», juego que consistía en que uno de nuestros juguetes era juzgado como hereje y condenado, luego lo atábamos a un palito y lo quemábamos.

También hice amistad con Francisco Valle y Francisco Delpiano en el colegio «concordia», con «el valle» y «el piano», sus respectivos sobrenombres, tocábamos música, veíamos películas y jugábamos «Grand Theft Auto» en el Play Station 2; descubrimos juntos el internet, descargar música, juegos, etc; el famoso «Messenger» en el que pasabamos horas hablando con jovencitas de nuestra edad a las que poco conocíamos.

Rodrigo Varela cantaba muy bien (no se como lo hace hoy en día); lo conocí en una fiesta en el Arrayán, el compartía mi gusto por el heavy metal y los escuchábamos insaciables la estridente música de Metallica, Megadeth, Stratovarius, Elvenking, Hammerfall, Nightwish, Edguy, Helloween, For My Pain, etc.

La música

En mi familia siempre estuvo presente la música, mi madre tocaba la guitarra y el laúd; cuando éramos niños, la casa estaba repleta de todo tipo de instrumentos. En quinto Básico (colegio de La Reina) tuvimos un excelente profesor de música que nos enseñó lo más básico de la teoría, y lo típico de la flauta dulce, este profesor (cuyo nombre no recuerdo) nos dejó en la mitad del año para partir a una beca en el exterior, pero, al menos a mi, me dejó marcado para la comprensión racional de lo que subyace tras los sonidos.

Un par de años después, mi hermana fue admitida en un programa de la municipalidad de Vitacura para formar una orquesta de niños, empezó a tocar el violoncelo y mi madre empezó las gestiones para incluirnos en dicha orquesta a mi hermano y a mi, mi hermano se resistió, yo no; comencé unas semanas con la viola pero pronto me cambiaron al contrabajo, pocos niños de nuestra edad tenían la envergadura física para tocar y transportar este instrumento. Teníamos clases particulares de cada instrumento, clases generales de teoría y ensayos de orquesta, se pasaba muy bien; mi madre nunca ha sido muy puntual, se atrasaba, a menudo varias horas, en ir a buscarnos a la Escuela Moderna De Música (actualmente «y de danza»), esos ratos me los pasaba escuchando a los alumnos adultos tocar sus instrumentos, me gustaba el efecto hipnótico de las practicas de los alumnos de batería.

Mientras asistía feliz a la orquesta de niños, mi gusto por el rock y el metal iba «in crescendo», y como mis abuelos (que eran los del dinero) eran reacios a los regalos, me ofrecí para todo tipo de trabajos domésticos, lavé incontables veces los autos de mi madre y mis abuelos, y me pagaban quinientos pesos (billete en esa época) por ocasión, cuando junté sesenta y cinco mil pesos, compré mi primer bajo eléctrico, al ver mi determinación, mi tío Gonzalo (que había tocado el bajo en su juventud) me regaló un gran amplificador, una bestia enorme, de tubos, excelente sonido, fabricado en los años sesenta, mi bajo, un Area pro II fabricado en Argentina, tenía un exquisito sonido. Mi padre, por las mismas razones de mi tío, me regaló una guitarra eléctrica Pevey tipo «Strat» con su respectivo amplificador. Cuando me decidí por la guitarra vendí mi bajo y cambié mi muy excelente amplificador por una Ibanez ochentera de fabricación japonesa, pocos negocios tan malos he realizado en mi vida.

Terminado el proyecto municipal de la orquesta de niños, mi madre se ganó unas clases de guitarra en la academia Audiomúsica en un concurso de la radio Futuro, y ahí estuve asistiendo unos meses.

Culminando

Al final de esta etapa en mi vida tendría un gran enfrentamiento con mi abuela que me llevaría a dejar el hogar y comenzar una temprana «independencia» (no existe tal cosa), pero eso es tema para la próxima entrada de este blog.

Organizaciones Patriotas En La Moneda

Esta mañana, tres organizaciones patrióticas entregaron una carta al presidente Sebastián Piñera en el palacio de La Moneda, se trata de los colectivos: «Vanguardia Nacional Popular», «húsares De La Muerte» y «Reaccionarios Del Sagrado Corazón De Jesús».

Sus representantes entregaron la misiva con el mismo espíritu e intención que se había entregado una similar en los meses del verano: que se declare estado de excepción y de sitio en la Araucanía y otros lugares de la zona sur del país, lo anterior debido a la situación de guerra que se vive en la zona.

Aunque el gobierno no lo reconozca ni lo quiera combatir, existe un auténtico ejercito del narcotráfico y el separatismo en la macro zona sur, el cual amenaza con partir el país en dos y ya se ha cobrado decenas de víctimas mortales.

Representantes de Vanguardia Nacional Popular, Húsares De La Muerte y Reaccionarios Del Sagrado Corazón de Jesús, afuera del palacio presidencial.

En el video que vemos a continuación, Jorge Morales, Líder de Vanguardia Nacional Popular, hace lectura de la carta en cuestión:

El ser humano indeterminado

dibujo de Z Atlas

El individuo definido por la cultura liberal obedece a una indeterminación del ser, el ser individual a diferencia del resto de cosas que existen en la realidad es presentado como una potencialidad infinita, la cual solo puede explicarse cuando ese ser es nada (solo la nada puede ser cualquier cosa).

Tomemos por ejemplo la hoja de un árbol, el reconocer que la hoja del árbol es una hoja y no cualquier cosa, implica que sus potencialidades están predeterminadas por su condición de hoja, la hoja puede secarse y degradarse hasta ser tierra, o puede quemarse y convertirse en ceniza, lo que no puede hacer la hoja, es, por ejemplo, convertirse en un caramelo ¿Por qué no puede ser caramelo la hoja?, porque sus potencialidades se encuentran sujetas a su condición de hoja.

El individuo del discurso liberal, por otro lado, pareciera ser una especie de divinidad omnipotente, dado que su potencialidad parece ser indeterminada, es aquí, que las filosofías liberales entran en contradicción con la realidad generando gran frustración en los pueblos.

Un hombre al que se le dice que no es hombre sino individuo y que por lo tanto puede ser lo que quiera, puede intentar ser mujer y frustrarse en el descubrimiento de que la realidad no lo permite ( de ahí la alta tasa de suicidios de la población transexual), las potencialidades del hombre están predeterminadas por su condición de hombre al igual que la hoja esta predeterminada por su condición de hoja, así mismo, llevado al plano económico, si bien para el pobre existe la potencialidad de volverse rico, esta es siempre poco probable dada su condición de pobre, más aún si sufrió una desnutrición infantil que cercenó parte de su capacidad intelectual y es precisamente ahí, donde el mismo discurso liberal se traiciona a sí mismo.

Este núcleo central de indeterminación humana es compartida también por los socialistas, que cosechan la frustración antes mencionada, en un mundo donde se les dice a todos los sujetos que pueden alcanzar la grandeza material solo si se lo proponen, las limitaciones impuestas por las condiciones materiales de cada sujeto en una sociedad dada saltan rápidamente a la luz, y es ahí donde las corrientes socialistas/comunistas/igualitaristas ( igualmente libertarias e individualistas que el liberalismo) pretenden emancipar al ser humano de la materia a través de la abolición de las condiciones de clases.

Por otro lado, el nacionalismo negando la complejidad de la identidad de cada ser humano cae en un mono-determinismo, ya sea en función del idioma, la raza, el entorno climático, la religión, etc. Negándole al ser humano cualquier potencialidad que no este inserta en la mono-determinación teórica del nacionalismo en el que vive, mutilando así gran parte de su ser.

Es así como la modernidad en todos sus discursos, incluido el de la posmodernidad le niegan al ser humano la riqueza de una identidad personal y variada, que no depende de sus caprichos y deseos, si no que determina sus reales potencialidades. La modernidad toda deviene de negar al ser humano la verdad de que “el obrar sigue al ser” (Tomas de Aquino) para desde ese error llevarlo a una constante frustración y a la perdición de sí mismo.

Doctrina y Fundamentos del Capitalismo revolucionario

ilustración de Atlas

Este curso es una capacitación tanto en la propuesta teórica del movimiento «Capitalismo Revolucionario» como en sus ideas respecto del momento geopolítico actual y de sus propuestas de acción política para lograr sus objetivos.

Contenidos:


Clase 1.- Análisis del momento actual del mundo (intro1)

  • En esta clase abordamos la situación geopolítica general del presente y los tres bandos en la actual guerra ideológica.

Clase 2.- Modernidad, liberalismo, socialismo, fascismo (intro2)

  • En esta clase abordamos el problema que presenta la modernidad desde una posición crítica, revisando sus principales ideologías y las mecánicas que ocurren entre ellas, además de los últimos 500 años de historia de occidente.

Clase 3.- Relacionismo metafísico y relacionismo social.

  • Al llegar a la tercera lección comenzamos a tratar la filosofía que da fundamento a nuestra propuesta política, además de una crítica al individualismo y al <cogito ergo sum> cartesiano.

Clase 4.- Capitalismo primitivo y capitalismo moderno, capitalismo histórico vs capitalismo ideal.

  • ¿Qué es un «bien»? ¿Cuáles son sus propiedades abstractas? ¿Qué es el capitalismo? todo eso y mas en la cuarta lección de este curso.

Clase 5.-Familia, Estado, propiedad y soberanía.

  • Tocará en la quinta clase de este curso, definir los conceptos más importantes de la ciencia política, a través del entramado teórico previamente presentado y terminar de definir nuestros objetivos.

Clase 6.- verdad relacionista, la honestidad y la ética capitalista

  • ¿Cómo debecomportarse un capitalista revolucionario? ¿cual es el valor político a alcanzar en a través de esta ética particular? presentamos, en esta clase, un «desde» de la ética en política, amparados en lo aprendido en las clases anteriores.

Clase 7.- Miedo, violencia y poder.

  • La política trata de gobernar, y las leyes son para cumplirlas ¿puede existir una sociedad sin leyes que sean respaldadas por la violencia del Estado para que, quienes no quieren cumplirlas, lo hagan por miedo?

Clase 8.- Reacción, revolución y consolidación.

  • Las etapas planteadas para la revolución del capitalismo anti-moderno y el «¿que hacer?» de cada una.

Estas ocho clases se realizan por zoom y cada curso tiene un límite de 20 estudiantes, un costo de 20.000 pesos, y, los que quieran acceder a un diploma pueden pagar 10.000 pesos adicionales.

Para consultar por la próxima edición del curso e inscribirse, manden un mail a [email protected]

Las Circunstancias de mi nacimiento

Mis padres:

Felipe Izquierdo y Magdalena Almarza en su pololeo

El veinte de marzo del año mil novecientos ochenta y ocho en el hospital público de la ciudad de Puerto Aysén ocurrió el suceso de mi nacimiento. Mi padre un religioso jesuita (frustrado), abogado (frustrado), historiador(frustrado), guerrillero marxista (frustrado), filosofo (frustrado) y pescador artesanal (frustrado) se desempeñaba como jefe de uno centro de cultivo de salmones en el fiordo de Aysén frente al puerto Chacabuco; hijo del prominente político, profesor y teórico nacionalista Guillermo Izquierdo Araya y de la modelo y actriz de origen alemán Bettina Bergmann; mi padre era un auténtico hippie; su vida había sido un constante viajar y un inconstante estudiar y trabajar. Ávido de aventuras había dedicado su vida a las mas desastrosas y divertidas andanzas. Mi madre por otro lado vivía su primera gran aventura; estudió arte en la Universidad Católica y luego alta costura; hechicera(hasta hoy), profesora de yoga y experta en terapias alternativas como la acupuntura, el aryuveda etcétera… siempre se ha dedicado a leer las estrellas, prender inciensos, practicar asanas, meditaciones orientales, todo tipo de magia y adivinación y un sin fin de misticismos paganos; hija del empresario mueblista Jaime Alfonso Almarza Daidí y la teóloga María Rosalía Barros Aldunate, matrimonio que tuvo nueve hijos y practicaban el catolicismo a la manera más tradicional que podían; María Magdalena Almarza Barros (si bien se ha declarado siempre católica) había decidido incursionar en otras formas de espiritualidad, más bien disidentes, muy en contra del criterio de sus padres.

Como ya han adivinado, mis padres eran ambos «ovejas negras» de sus respectivas familias, ambos de origen aristocrático, ambos disidentes, ambos «bichos raros» autoexiliados de la clase dirigente de nuestro país.

Ellos se conocieron en una fiesta a la que mi padre no había sido invitado, pero a pesar de no conocerse, sus familias se conocían de antaño; Guillermo Izquierdo era profesor de historia en el Liceo de Aplicación en la misma época en que mi otro abuelo, Jaime Almarza era estudiante; además Jaime se convirtió en un leal militante de las fuerzas de choque nacionalistas que lideraba Guillermo; ambas familias se ubicaban por ser del mismo barrio y se topaban a la entrada del colegio San Ignacio A.O donde los hijos varones de ambas familias estudiaban y compartían militancia católica; en ese contexto los pequeños Izquierdo Bergmann llamaban a los Almarza Barros «los locos Adams» por la natural excentricidad de sus integrantes, principalmente don Jaime, que hoy a sus noventa y seis años de vida sigue siendo una persona que dista mucho de lo que la sociedad considera normal; «me cago en la diferencia» suele decir don Jaime cuando se le señala alguna de sus excentricidades.

Pocos días de nacido

Infancia

Mis papás eran unos loquillos, solíamos bailar rock and roll en el living semidesnudos y hacer toda clase de cosas entretenidas, me llevaron a la iglesia y a las catequesis, aunque yo sospechaba que no creían mucho en esas cosas pero que, al parecer, me llevaban para darme un pequeño trozo de normalidad; por tradición Almarza, nunca celebramos al viejo pascuero ni arboles de navidad, la navidad era solo pesebre y cena, ¡sorpresa! unos días después llegaban los reyes magos con los regalos para nosotros. Éramos en un principio tres hermanos, Sofía, la menor, se portaba de maravilla y hacía todo bien, Jerónimo era distante y solitario, haciendo sus cosas por su cuenta, yo, por mi parte, alucinaba escuchando a mi papa hablando de todas las cosas que había leído y estudiado, las historias de los filósofos y los guerreros griegos eran las que más me gustaban, junto con las de la guerra del pacífico y el derecho romano, cuando en alguna excursión por los cerros, que eran muy frecuentes, mi hermano cogía uno de los palos que yo usaba por espadas en mis juegos imaginarios ¡estaba furioso!, pero mi papá me retaba severamente, «tu lo dejaste tirado, ahora es <res derelictae>», en estos paseos jugábamos a ser indios y mi papá nos contaba las historias de los Mexicas, Almagro, Pizarro, los Incas, Pedro de Valdivia, Cortés, Leftraru, los pomaucaes, los araucanos, etc.

Vivíamos en la localidad de Santa Juana, donde mis padres habían emprendido un negocio de panadería y supermercado pequeño bastante exitoso y asistíamos al colegio de las Madres Dominicas; nuestra empleada, Margarita, era una señora evangélica muy amorosa, que nos cuidaba mucho y la acompañábamos a comprar leche cuando pasaba un carromato (estilo películas western) con el lechero a bordo gritando, había que salir con la olla y nos entregaban la leche directa de las vacas, después la pasteurizábamos caseramente, también, y de manera ocasional, pasaban los vendedores de «pancoras»(jaivas de río) y a veces Margarita nos hacía encerrarnos en la casa por que llegaban los «vrogos»(drogadictos), unos jóvenes adictos a aspirar tolueno que lo hacían en la pradera que estaba justo al frente de nuestra casa.

Esa etapa escolar despierta, para mi, sentimientos encontrados, me encantaba mi profesora de básica, al punto de estar casi enamorado de ella, absorvía los conocimientos con una pasión descontrolada y obtenía siempre las mejores calificaciones de mi curso, por otro lado estaba el problema racial, mis compañeros me odiaban por ser blanco, ellos eran todos indígenas o mestizos y habían sido inoculados de resentimiento por sus familias; me odiaban por winca, «gringo» me decían y me agredían siempre entre 4 o 5; por otro lado, en mi curso había una niña mucho más blanca y rubia que yo y todos suspiraban por ella, ¿por que estaba mal ser blanco por ser hombre pero la blancura de la niña era motivo de veneración? pregunta recurrente de mi pequeño «yo» de 7 u 8 años. A mi me gustaba la Jocelin Hernández, una niña pálida de cabello muy negro, ojos rasgados y muy delgada, le llevaba flores y frutas de los arboles de vez en cuando a su casa en mi bicicleta, acompañadas de cartas de amor, era toda una proeza ya que el camino entre su casa y la mía estaba infestada de jaurías de perros callejeros, especie por la que sufro una fobia congénita.

Para el 21 de mayo tocaba mi disertación anual sobre la guerra del pacífico, causas, campañas y todo lo demás, la di una vez en segundo básico y no me soltaron más; mi profesora me hacia pasar por todo el colegio repitiendo la disertación a cada curso ¡incluso a los de la media! y con eso me ganaba un 7 extra en historia; aunque yo no lo hacía por eso; me encantaba estar frente al publico y explicar cosas, sobre todo si eran cosas que yo manejaba, podría haber hecho lo mismo con las guerras médicas o púnicas, pero por suerte no se le ocurrió a la profesora.

Frente a nuestra casa habían dos fundos grandes, lo suficientemente grandes como para que sus dueños no se enteraran que pasábamos todos los días jugando ahí, en mi imaginación de niño llegué a crear toda una trama bélica entre mis hermanos y amigos y unos enemigos no tan ficticios a los que yo decidí llamar: «la pandilla de los ratas». La casa del árbol de nuestro patio ya no era para comer golosinas escondidos, se había convertido en una autentica armería. Mis hermanos me lo creyeron todo, estábamos en una guerra con «los ratas» y había que ganar, fabricábamos unas rudimentarias armas de madera con las que los ahuyentábamos cada vez que aparecían en «nuestro territorio», hasta que una vez el mas alto de «los ratas» pidió parlamentar y me convenció de que la guerra era imaginaria y que ellos nunca nos habían querido hacer daño.

A los cinco años me comencé a torturar con preguntas imposibles de contestar, ¿que hace que cinco sea cinco? ¿por que si mis manos, mis pies y mis años son cosas distintas, todas tienen cinco? cinco dedos en mis pies, cinco en mis manos y cinco años de vida ¡¿que carajo significa cinco?! y no es que desconociera los números, era que me sorprendía de sobre manera la consistencia numérica de lo real. La monja del colegio me dijo que cinco era cinco por que Dios era Dios, tardaría más de 25 años en comprender la profundidad filosófica de su respuesta, aunque en ese momento también me hizo sentido.

Después mi padre tendría unos hijos con una de las mujeres que trabajaban para él, mi madre, indignada, nos llevaría a vivir a Santiago, pero eso es para la próxima entrada de este blog.